Algunas veces los robos se hacen por encargo.

Las escenas que presentan son increíbles: mujeres que al llegar a las cajas de establecimientos comerciales son descubiertas robando desde baterías de auto, botellas de vino, ropa interior y todo tipo de artículos.

Se trata de videos de las llamadas “farderas”, como se le conoce en México a la mujeres que entran a las tiendas a robar artículos que esconden entre su ropa y que en los últimos años se han convertido en la pesadilla del comercio formal en el país.

Ahora también se están convirtiendo en un fenómeno viral en redes sociales donde todos los días aparecen videos de estas mujeres en acción. Tan sólo en YouTube hay más de 13.000 videos que muestras sus hazañas.

Incluso tienen ya sus figuras representativas como #LadyChicles o #DoñaChichles que se hizo popular a mediados de 2016 al ser descubierta cuando llevaba escondidas cajas de chicles debajo de su falda. Se pueden encontrar recopilaciones de “Las mejores farderas”, “Farderas nivel Dios parte 1,2,3”, “Farderas en acción” y hasta videos temáticos por artículos como “Farderas robando sartenes”.

“Ya es una industria, nada de robo por hambre. Se roban más aquello que tienen más elementos de seguridad”, afirma una fuente del sector comercio.

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La ropa interior es el mejor aliado para esconder la mercancía.

La prueba de que quienes cometen estos hurtos no lo hacen por hambre, afirma, es que entre los artículos más robados están cosméticos, alcohol y pequeños electrónicos.

En la última semana han circulado en redes sociales al menos cuatro videos que ubican a mujeres robando una gran cantidad de artículos entre sus ropas. Se desconoce si es una especie de campaña para tratar de inhibir los hurtos en las grandes tiendas.

El más reciente es uno que empezó a circular este viernes en la mañana en el que una mujer es descubierta en una tienda de la cadena Bodega Aurrera, en el municipio de Tlalnepantla, mientras escondía ropa interior, con todo y ganchos, por un valor de más de 3.000 pesos (USD 166.00).

La Asociación Nacional de Tiendas Departamentales (ANTAD) que agrupa a las cadenas comerciales informó que las perdidas en el comercio formal por el llamado “robo hormiga” alcanzan los 14.000 millones de pesos al año (USD 800 millones).

Así operan

Una investigación hecha por la compañía Alto México, que combate los robos en establecimientos comerciales, reveló que en una sola tienda se pueden registrar hasta 80 robos por día, cada uno por un valor superior a los 1.000 pesos (USD 57). Una de cada 12 personas que ingresa a una tienda o centro comercial lo hace para robar.

Generalmente se trata de personas entre los 25 a 45 años, en el horario de 16:00 a 22:00 horas. Unas de las zonas que aprovechan para esconder los artículos entre sus ropa es la parte cercana a los vestidores, donde por ley está prohibido colocar cámaras de vigilancia.

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Una de cada 12 personas que entra a un centro comercial o tienda, lo hace para robar.

La empresa ha documentado casos de bandas de entre 10 y 15 integrantes que roban artículos sobre pedido. Cuando las mujeres actúan acompañadas, generalmente otras personas tratan de distraer al personal de vigilancia haciendo cosas que están prohibidas adentro de los negocios, como prender un cigarrillo.

Las “farderas” generalmente usan fajas, de ahí el nombre, y ropas amplias. Dentro de las fajas ponen los objetos para que no se caigan y las prendas de vestir ayudan a disimilar.

Incluso las “farderas” y “farderos” (ya que también hay hombres) ya tienen una clasificación: Ocasional, semi profesional, amateur y episódico, dependiendo de la frecuencia con la que cometen el robo.

Entre las cadenas comerciales existe “tolerancia cero” para este tipo de robos, señala la fuente del sector comercio, pero el nuevo sistema penal que entró en vigor en el país en junio pasado ofrece la posibilidad de que el delito no se considere grave si las dos partes llegan a un acuerdo.

Cuando el robo es exitoso, los artículos generalmente se venden en el comercio informal a la mitad de su precio.